Itinerario de oración y discernimiento: La fe de los grandes creyentes

Ofrecemos un camino de oración y discernimiento, estructurado e11 semanas (anexo con la presentación)Este camines personalaunquviene bien la persona de un acompañantcon el que compartir búsquedas, alegrías y algún que otro “bajónde ánimo.

Discernir es el arte de escoger la voluntad de Dios, y para ello no hay s camino que el de la escucha confiada (Oración) a la voz de Dios, que se oye en el silencio y en el encuentro con su Palabra. Aquí tienes el camino que pretendemos realizar.

El camino que se propone toma pie en los grandes creyentes de la Escritura, entendiendo y recreando su itinerario vital. A la luz de los mismos, confiamos que nuestra vida obtenga luz para interpretarla y discernir lo que Dios quiere confiarnos.

¡Buen trabajo!

Creyente e icono identificador

Significado y clave de discernimiento

1. JACOB Y LA ESTELA DE BETEL

Lugar: Betel, Sueños, Tierra sagrada, Revelación y Promesa.
Mis conflictos y huidas. La tierra que tengo.

2. ABRAHAM Y LA ENCINA DE MAMBRÉ

Hospitalidad, Promesa, Fe.
Confiar y esperar ser visitados. Aprender a acoger y a amar.

3. ABRAHAM EN EL MONTE MORIA

Sacrificio de Isaac. Obediencia, Ofrenda, Hijo.
Lo más valioso para mí. Lo que debería sacrificar.

4. MOISÉS Y LA ZARZA ARDIENDO

Vocación de Moisés. Revelación, Misión, Liberación, Vocación.
El sufrimiento que percibo. Lo que siente mi corazón.

5. ISRAEL EN EL DESIERTO Y LA ROCA DE MASÁ

Murmuración, Tentación, Providencia, Sacramentos.
Cuando pierdo la fe. Mis tentaciones de abandonar.

6. SAMUEL Y EL CANDIL ENCENDIDO

Samuel. Escucha. Dios habla. “Habla Señor”.
El silencio de Dios y sus mediaciones. Oración es obediencia.

7. DAVID Y LA HONDA VICTORIOSA

Escasez de medios, Confianza-Fe, Valentía.
La misión que sobrepasa. Mis pobres medios.

8. SALOMÓN Y EL LIBRO DE LA SABIDURÍA

Sabiduría, Petición, pequeñez, Riqueza.
Cristo es la sabiduría de Dios. Espíritu Santo.

9. TRES JÓVENES EN EL HORNO DE BABILONIA

Tres jóvenes. Destierro, fidelidad, Providencia.
La fe de los jóvenes alienta nuestra fe. Rezar con/por ellos.

10. JOSÉ,  Y EL TRONCO DE JESÉ

Genealogía, familia. Encarnación. Acoger a Jesús: de mi familia.
Encarnar es asumir lo que me ha sido concedido en mi vida.

11. MARÍA DE NAZARET Y EL ESPÍRITU SANTO

Madre de Dios. Heme aquí. Dios se abaja. Acogida. Niño.
La fe de María: madre de los discípulos.

HISTÓRICO DE RECURSOS DE ORACIÓN

La era del Aquarius

No quiero hablarte de ese refresco que tú ya sabes. Tampoco de esa “era” mega-guay en donde el espíritu buenrollista lo sazona todo, casi en una nueva reedición del “flower-power” de los 60. Este aquarius tiene forma de barco salvavidas.

Iba de viaje el pasado domingo a Galicia y durante 4 horas no hubo otra noticia en la radio que la llegada al puerto de Valencia de ese “Barco esperanza”, que es el Aquarius. Me emocionaba a ratos solo en mi coche al escuchar relatos de angustia y de esperanza, cantos que sabían a victoria y el coraje de una organización humanitaria que traía a esos naúfragos de vuelta a casa. Porque el mar no es hogar; sí cualquier tierra que pisan los seres humanos.

El recién estrenado gobierno de Pedro Sánchez ha protagonizado un acto político corajudo, si bien, puede ser leído de modo ambivalente. ¿No hará este buen acto de efecto llamada para tantos emigrantes como esperan en cientos de puertos del Magreb? ¿No estaremos haciendo juego a los traficantes de seres humanos? ¿No necesitamos una política coordinada en la Unión Europea sobre emigración, para evitar esta “rifa humanitaria” a la que seguramente vamos a asistir a partir de ahora?

Me decía un compañero, sentado a mi lado, que escribiera en este blog acerca de esto, y sobre todo, de los focos mediáticos que nos llevan a mirar a un buque-esperanza durante una semana, mientras diariamente se producen en nuestras costas decenas de desembarcos anónimos, sin que nadie sepa nada ni a nadie le importe.

Estamos llamados, como cristianos, a mirar la realidad de manera acertada. Mirar es mirarla con amplitud, no dejarnos secuestrar por los subrayados de la prensa y los medios. Mirar es interesarnos por la causa de los seres humanos, sobre todo de las víctimas silenciosas del desarrollo planetario. Pero más auténtico, incluso que esto, es hacer ejercicio de cercanía y aproximarnos al pobre que está a la puerta del banco, del joven que nos pide a la entrada del metro o en la puerta de la Iglesia. No podemos salvar el mundo, pero esto no nos puede llevar a la inacción. Al menos, podremos abrazar a un solo ser humano con el calor de nuestra mirada y la complicidad de una palabra amable. No es la indignación lo que hará cambiar las cosas ni las dinámicas sociales, sino la cercanía y la mirada de corazón con cada ser humano que se cruza a nuestro paso.

Txetxu Villota, Pastoral Juvenil SSM

CUARESMA 2018: Trocitos de luz para el camino

El tiempo de Cuaresma es un tiempo favorable para nuestra vida de creyentes. Nos enfrentamos a un tiempo que no tiene que ser triste ni antipático. Es el tiempo del “Amor con Dios”, y eso es de por sí agradable.

El tiempo de Cuaresma es el tiempo para volver a nuestras grandes convicciones: “ser hijos amados de Dios”, “sabernos salvados por la Gracia”, “vivir como hombres y mujeres nuevos”. Estos son los grandes argumentos para crecer en el Amor.

Muchas veces hemos focalizado la cuaresma en nuestros malos hábitos, y en el propio esfuerzo por ser mejores. Eso está bien, y es necesario. Pero está claro que nadie se convierte por un esfuerzo espartano. Necesitamos algo previo, y es sabernos queridos de Dios. Por eso la experiencia principal que te invito a hacer en este tiempo es la de “SENTIRTE HIJO”.

Ya sabes lo que eso significa, si has vivido una experiencia de amor entrañable en tu familia. El hijo siempre ocupa el lugar principal en el corazón del padre y de la madre. Así, también tú ocupas el lugar preferencial en el querer de Dios. Esta es la convicción que debes adquirir, y solo lo conseguirás entrando en el corazón de Dios a través del silencio y la oración; a través de la solicitud con los demás y a través de la vida sacramental, que son las fuentes de donde mana en abundancia la Gracia de Dios, que nos hace buenos y nos santifica. Sobre todo, la Eucaristía y la Reconciliación. Date tiempo para ello.

Como tenemos seis semanas de camino, vamos pasito a pasito, y según el ritmo que te venga mejor. No corras: tú tienes tu propio ritmo, tu necesidad y debes andar según el paso que Dios te vaya indicando. Lo reconocerás por el deseo de tu corazón.

  • En este itinerario de cuaresma, partimos siempre de una motivación que viene introducida por un #hashtag.
  • Después encontrarás unas pistas @en clave de fe para cada semana. Son las palabras clave de la semana: conviene centrarte en ellas y rezar con ellas.
  • De manera más práctica, encontrarás pistas en @pon tu la música, con algunas pautas para tu oración diaria, y @Todo habla de ti, con textos y canciones complementarios. Úsalo en la medida que veas oportuno.

Parto siempre del evangelio del domingo precedente e ilumino la semana desde este evangelio. Puedes volver a leerlo en días sucesivos de esa semana, y también leer el evangelio de cada día, para apoyar tu oración diaria.

DESCARGA LAS PROPUESTAS SEMANALES:

Y yo, ¿tengo vocación?

El mes de enero, en nuestras presencias salesianas, tiene un marcado carácter vocacional. Don Bosco, el fundador de la Familia Salesiana, cuya fiesta celebraremos el próximo día 31, marca el ritmo pastoral de todas las iniciativas y actividades que llenarán de vida los patios, aulas, capillas, talleres y teatros de nuestras Casas.
Su figura, su historia, su carisma y, sobre todo, su vocación son un espejo donde todos, educadores y jóvenes, consagrados y laicos, nos miramos para seguir creciendo como personas y como creyentes.

Es por este motivo que, alrededor de este mes tan salesiano, entre muchas iniciativas, se pone en marcha la campaña vocacional de la Inspectoría “Santiago el Mayor”, este año bajo el lema “La felicidad comienza con fe”.

Más allá del juego de palabras, el objetivo de la campaña es recordar a todos los creyentes que la fe no sólo no es una carga o una losa que soportar en la vida, sino un regalo que, asumido en la propia vocación, puede llenar de felicidad la vida entera.

Así pues, cuando durante estas semanas –en nuestros centros juveniles, proyectos sociales, escuelas y parroquias– resuene una y otra vez la pregunta “y yo, ¿tengo vocación?”; que nadie lo dude: ¡claro que sí!

La vocación es un regalo personal que Dios nos hace a todos. Él nos llama a cada uno por nuestro nombre. No es un privilegio para unos “elegidos”, sino que todos estamos llamados a ser felices, descubriendo y viviendo el sueño que Dios tiene para cada uno de nosotros, sus hijos.

Además de un regalo, la vocación es también una responsabilidad que nos exige cuidar nuestra vida de fe, intensificar nuestros momentos de oración –personales y comunitarios–, cultivar la frecuencia y los tiempos que dedicamos a la celebración de los sacramentos –especialmente la Eucaristía y la Reconciliación, como diría Don Bosco–, afianzar nuestro compromiso apostólico por los demás…

Como nos recuerda el Papa Francisco, “la fe no es un refugio para gente pusilánime, sino que ensancha la vida. Hace descubrir una gran llamada, la vocación al amor, y asegura que este amor es digno de fe, que vale la pena ponerse en sus manos, porque está fundado en la fidelidad de Dios, más fuerte que todas nuestras debilidades” (Lumen fidei, 53).

Recuerda: “la felicidad comienza con fe”. Atrévete, confía y vive tu vocación… porque la auténtica felicidad comienza con una vida comprometida y entregada desde la fe.


Xabier Camino Sáez, SDB
Coordinador inspectorial de Animación Vocacional · Salesianos ‘Santiago el Mayor’

Mejor cara a cara

No cabe duda que una de las grandes ventajas de las nuevas tecnologías, Internet, teléfono móvil, redes sociales, es que han multiplicado por mil las posibilidades de comunicación de las personas y eso es una gran conquista.

Pero la siguiente cuestión o duda es, si las posibilidades de comunicación has aumentado, ¿ha mejorado, también, la calidad de la comunicación entre las personas? Seguramente aquí ya habría más división de opiniones. La facilidad de conectar a través de las redes sociales provoca que cada vez saquemos menos tiempo para vernos en persona o que, incluso el tiempo de nuestros encuentros personales se vea dañado o enrarecido por el uso del móvil. Porque, no es lo mismo quedar para tomarse algo con los amigos, que charlar un rato en un grupo de Whatsapp. Es más, a veces, en un grupo de adolescentes están chateando entre ellos lo que podrían hacer charlando tranquilamente mirándose a los ojos.

Me gustaría comentar algunos beneficios de interactuar cara a cara y no a través del móvil en las distintas redes sociales:

  • Tenemos contacto físico: Está comprobado que todos necesitamos contacto físico para sentirnos bien. El contacto físico activa una serie de mecanismos fisiológicos, que contribuyen a nuestro bienestar emocional. Emocionalmente, hay veces que solo con un abrazo o una caricia nos olvidamos (momentáneamente) de todo.
  • Conseguimos desvelar más información “no verbal”: La mayor parte de la información emocional no se transmite de forma consciente a través de las palabras, sino de manera inconsciente a través de lenguaje no verbal. Un amigo, a través de un mensaje de texto, nos puede decir que “está bien” mientras que en persona “su tono de voz y la expresión de su cara, pueden afirmar lo contrario”, algo que solo podremos darnos cuenta si estamos cara a cara.
  • Prestamos más atención al otro: Hablar por las redes permite hablar con varias personas a la vez, e incluso hacerlo mientras se trabaja o hace otra cosa. Eso está bien a veces, pero está claro que si estamos en modo “multifunción” no estamos prestando la misma atención a la otra persona. Ciertas conversaciones requieren tener a la otra persona delante. En este sentido, es necesario dejar los temas importantes para hablarlos en persona.
  • Fortalecemos nuestros vínculos: Se ha demostrado que el contacto persona a persona crea lazos que ayudan a entablar y reforzar vínculos afectivos y de seguridad. Se empatiza más con otra persona cuando la vemos y la tenemos enfrente
  • Fomentamos nuestras habilidades comunicativas: Es verdad que muchas personas, a través del ordenador o el móvil, se sienten más seguros, protegidos y expresan con mayor facilidad su forma de ser y pensar, pero a la larga esta situación crea un déficit en habilidades sociales y problemas de comunicación, para expresarse en público, y también a un nivel afectivo e incluso de pareja.

En fin que las redes sociales no deberían socavar ni reducir nuestros contactos cara a cara.
Mateo del Blanco, Salesiano en Zamora

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